Estado de la cuestión de “Excelsior” de Joan Maragall

 

 

La fecha en la cual fue escrito este poema es la primera cuestión de dudas. Glòria Casals propone que fue escrito “entre 1892 i la primera meitat de 1894[1]. Ya que el poema se encuentra en la edición de Poesies de 1895, varios críticos deducen que también estuvo incluido en Poesías (1891), “regalo de los amigos el día de la boda de Maragall con Clara Noble”[2], dando como fecha de redacción el mismo 1891. Pero Casals, sin pruebas para confirmarlo, piensa que “Excelsior” fue presentado por Maragall en los Jocs Florals de 1894, junto con “La sardana”, ya que encuentra en la lista de obras recibidas para el concurso un poema, ahora perdido, titulado “Alerta” y que tiene como lema “Excelsior”. Esta hipótesis y el hecho de que “si el poema hagués estat escrit el 1891, Soler i Miquel l’hauria inclòs a Poesías”[3], son los dos argumentos de Casals para su hipótesis sobre la fecha de redacción del poema.

Este poema ha sido comentado por los críticos de Maragall casi siempre desde el punto de vista de la relación e influencia que han tenido otros textos y escritores sobre él. Entre estas influencias, Nietzsche ha sido de las que se han escuchado desde más temprano. Para Glòria Casals, en “Excelsior” se puede ver la influencia de Nietzsche en la voluntad de poder, la voluntad de buscar aquel infinito inalcanzable con el viaje espiritual que relata el poema. Pero la influencia de Nietzsche no se ve solamente en “Excelsior”, sino en gran parte de la obra de Maragall.

Esta relación de Maragall con la obra de Nietzsche no fue siempre considerada muy fuerte, por ejemplo, escritores coetáneos a Maragall como Alexandre Cortada, critican su tradicionalismo, su negación de los principios de la nueva filosofía que llega de Alemania, afirmando que si Maragall no basa su labor en la emancipación social e ideológica, sus búsquedas de renovación no pasarán de ser más que divagaciones y estudios de aficionado. Según Eduard Valentí[4], esta crítica de Cortada va a ser muy productiva porque lo reta a introducirse en las ideas nuevas del filósofo alemán, “si tan modernista vols ésser, gosa parlar-nos de Nietzsche[5]. Para Valentí, Maragall seguramente ya había oído hablar de Nietzsche, antes del reto de Cortada, por las revistas francesas que desde 1891 comenzaban a hablar de la nueva filosofía alemana, o en la revista “L’Avenç”, la cual tenía ideas política y socialmente avanzadas para la época en Cataluña. Como podría verse en el artículo de Jaume Brossa del 15 de enero de 1893 donde dice que Nietzsche e Ibsen “es dirigeixen cap al gran Excelsior del segle XX, cap al consorci enèrgic i radical del pensament i la voluntat[6].

Y parece que este reto sí tuvo una influencia fuerte sobre Maragall, porque (siguiendo a Valentí) le produjo la necesidad de mirar más a fondo la obra de Nietzsche. Como se ejemplificaría en la carta escrita a Josep Soler i Miquel dos meses después (17 de Mayo de 1893) de la publicación del artículo de Cortada, donde le dice que ha comenzado a estudiar a Nietzsche, leyendo sobre él en un ensayo de Ludwig Stein en el “Deutsche Rundschau” y que está muy entusiasmado con su obra.

En la segunda quincena de julio de 1893, Maragall publica en “L’Avenç” con el seudónimo de Pamphilos, el artículo “Nietzsche” (el cual no se encuentra en ninguna de las ediciones de las Obras Completas), que sería el primero en España completamente dedicado al filósofo alemán. Pero, aún después de la publicación de este artículo, los críticos siguen dudando de la verdadera influencia de Nietzsche en la obra de Maragall. Por ejemplo, los críticos Udo Rukser y Paul Iliz[7] que aunque afirman que Maragall fue el primero, no sólo en Cataluña, sino en toda el habla hispana en hablar de Nietzsche con conocimiento sobre el tema, muestran también una gran duda ante la aportación del poeta dentro de los textos que dan verdadera noticia de la influencia de Nietzsche en la península Ibérica.

Igual perplejidad muestra Eugeni d’Ors (Estilos de pensar, Madrid 1945) al hablar de la ausencia de valor que tenía Maragall para romper con las tradiciones. Dice que Maragall presentó a Nietzsche, pero sólo desde el punto de vista poético, porque temía que, presentando la verdadera ideología nietzscheana, asustaría a su público y perdería la seguridad de su puesto privilegiado en su círculo social (lo que iría muy en contra de la ideología predicada en “Excelsior”). También decía d’Ors que si Maragall alguna vez presentó la filosofía de Nietzsche, fue como parte de una pasajera aventura juvenil que no duró mucho tiempo. Valentí niega este planteamiento de d’Ors demostrando que seis años después de su artículo en “L’Avenç” (a los treinta y ocho años), Maragall seguía publicando en “L’Avenç” traducciones de retazos de Así habló Zaratustra por lo cual afirma que la influencia de Nietzsche en Maragall fue mucho más fuerte que la juventud.

Aparte de Nietzsche, hay otras influencias, ya no generales como para abarcar gran parte de su obra, pero sí muy influyentes en el proceso creativo de “Excelsior”. Glòria Casals muestra dos influencias del Romanticismo, las cuales se basan en el mismo factor de lo “sublime”, del peligro y de la belleza en la búsqueda del ideal, búsqueda reflejada en la aventura del viaje físico como metáfora del viaje espiritual del poeta: “The Rime of the Ancient Mariner” (1797) de Samuel Coleridge, donde un marinero se embarca en un largo viaje en alta mar desafiando todo mal y todo augurio; y “The Prelude” (1850) de William Wordsworth, en el cual el poeta escribe una reflexión sobre su propia vocación poética, relatando un largo y difícil viaje físico como metáfora del viaje espiritual. Para Arthur Terry, quien mira el poema, no desde sus influencias, sino desde su mensaje, opina que “Excelsior” puede ser considerado como el proyecto de vida espiritual para Maragall. Ve en él un “programa de autodisciplina[8], donde el poeta se resiste a mantenerse atado a la seguridad de una vida cómoda y convencional, para aventurarse espiritualmente en la búsqueda peligrosa e infinita del ideal de belleza.

Pero las relaciones más directas con el “Excelsior” de Maragall se encuentran en el “Excelsior” de Henry Longfellow (1841) y en el poema “Joventut” (1875) de Miquel Costa i Llobera. Antoni Vilanova[9] apunta que al “Excelsior” de Longfellow, Maragall le debe una gran parte de su poema. No sólo el nombre, sino la esencia del contenido, al difícil viaje, negando toda posibilidad de sosiego, que no acaba ni con la muerte.

Aunque los críticos contemporáneos a Maragall no creían que Costa i Llobera pudiese tener una fuerte influencia en la poesía barcelonesa de su tiempo, Vilanova está convencido de que Maragall “rebé de les seves [de Costa] millors estrofes una més profunda il·luminació[10]. Vilanova, por un lado, muestra la gran admiración que tenía Maragall hacia las primeras poesías intimistas y subjetivas de Costa i Llobera, precisamente entre las que se encuentra “Joventut”. Hablando precisamente de la influencia de “Joventut” en el “Excelsior” de Maragall, Vilanova plantea que la influencia es estilística y temática. La influencia estilística se ve en el uso constante de repetición y anáfora; y en la temática, que para Vilanova es la más importante, con el contraste de tierra y mar; la huida y el anhelo de llegar al ideal del infinito en contraste con la convención y el encierro; y la vida como viaje, que tiene como fin llegar a ese ideal del infinito.

 

Noviembre 2009.


[1] Joan Maragall, Poesia. Edició crítica, a cura de Glòria Casals, La Magrana, Barcelona, 1998, p.193.

[2] Glòria Casals, Joan Maragall, LletrA, 1999 Ediuoc/ECSA,  http://www.lletra.com/noms/jmaragall/index.html

[3] Joan Maragall, Poesia. Edició crítica, a cura de Glòria Casals, La Magrana, Barcelona, 1998, p.193.

[4] Eduard Valentí i Fiol, “Joan Maragall, modernista i nietzscheà” en Els clàssics i la literatura catalana moderna, Curial, Barcelona 1973.

[5] Alexandre Cortada, artículo en “L’Avenç”, 15 de marzo de 1893, p.76.

[6] Jaume Brossa, Quimeres contemporànies. En Maurice Barrès i cultiu del jo. El novo-idealisme. La Literatura de la voluntat, “L’Avenç” del 15 de enero de 1893, p.12.

[7] Rukser, U., Nietzsche in der Hispania. Ein beitrag zur hispanischen kheturnud Geistesgeschichte, Berna 1962; Iliz, P., Nietzsche in Spain, 1890-1910, “Publications of the Modern Language Association of America”, LXXIX, 1964.

[8] Arthur Terry, La poesía de Joan Maragall, Editorial Barcino, Barcelona 1963, p. 3.

[9] Antoni, Vilanova, “Joventut” de Costa i Llobera i L’“Excèlsior” de Maragall, en In memoriam Carles Ribas (1959-1969), Institut d’Estudis Hel·lenics y Editorial Arial, Barcelona 1973.

[10] C.O. p.464.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s